El Banco Mundial tiene actualmente en marcha unos 1.600 proyectos de inversión en un centenar de países, con compromisos netos superiores a 250.000 millones de dólares. Este volumen de iniciativas ofrece numerosas oportunidades de contratación para obras, suministros y servicios de consultoría. Lo mismo sucede con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en América Latina y con la acción exterior de la Unión Europea. Por ello, para las empresas españolas con vocación exportadora, las licitaciones multilaterales representan una vía para acceder a mercados complejos con reglas conocidas y financiación comprometida de antemano.
Dónde se publican las licitaciones
En el Banco Mundial, el proceso comienza con un aviso general de adquisiciones, que anticipa las necesidades de contratación del proyecto. Posteriormente, se emiten los avisos específicos de cada contrato, que se publican en los siguientes canales:
• Los avisos de licitaciones de competencia internacional abierta se publican en UNDB Online, el boletín de Naciones Unidas para el desarrollo.
• También pueden consultarse a través del buscador de oportunidades del Banco Mundial, que reúne licitaciones y adjudicaciones.
Banco Interamericano de Desarrollo
El BID publica sus convocatorias en la sección de avisos de adquisiciones, con filtros por país y sector. Pueden participar empresas de sus 48 países miembros, entre ellos España, salvo que el pliego establezca otra cosa. La documentación se solicita a la agencia ejecutora.
Unión Europea
En la Unión Europea, los contratos de acción exterior se publican en el portal de Financiación y Licitaciones de la Comisión, que sustituyó al antiguo sitio de EuropeAid. Los procedimientos se rigen por la PRAG, la guía práctica de procedimientos contractuales para la acción exterior. En España, el Departamento de Instituciones Multilaterales de ICEX recopila estas oportunidades y orienta a las empresas.
Cómo preparar la oferta
La primera regla es leer el pliego desde la perspectiva del evaluador. El BID exige utilizar sus documentos estándar de licitación, con ajustes mínimos, mientras que el Banco Mundial y la UE emplean modelos equivalentes. Así, una vez dominado el formato, la estructura de las ofertas resulta similar de un país a otro.
Qué documentación se necesita
La documentación habitual incluye:
• Formulario de oferta.
• Propuesta técnica y económica.
• Acreditación jurídica y de solvencia.
• Declaraciones de integridad.
Las dudas deben plantearse por escrito dentro del plazo de aclaraciones, ya que, una vez presentada la oferta, no pueden modificarse ni el precio ni el contenido.
Criterios de evaluación
Los criterios de evaluación merecen especial atención. Desde 2025, el Banco Mundial concede más peso a la calidad en los contratos de mayor importe: el coste del ciclo de vida, la innovación y la sostenibilidad se valoran junto con el precio. Asimismo, desde el 1 de septiembre de 2025, en las obras civiles licitadas internacionalmente, el 30 % del coste de la mano de obra debe corresponder a personal local, un requisito que conviene incluir en el presupuesto desde el primer borrador.
Muchas ofertas se descartan por defectos formales, como la ausencia de garantías, su cuantía insuficiente o su plazo de validez vencido; la falta de firmas en los documentos; o la participación de un mismo socio de consorcio en varias ofertas.
Qué garantías se exigen
Como ya hemos señalado, las garantías son importantes en las licitaciones no solo desde el punto de vista formal: también constituyen una de las mayores exigencias para la tesorería de una pyme. Por ello, conviene acordar una línea de avales con el banco o la aseguradora, a través del seguro de caución, antes de decidir si se presenta una oferta.
Mantenimiento de la oferta
La primera es la garantía de mantenimiento de la oferta, que protege al comprador si el licitador retira su propuesta o se niega a firmar el contrato. El Banco Mundial permite sustituirla por una declaración de mantenimiento de la oferta, que no inmoviliza fondos, pero cuyo incumplimiento acarrea la suspensión del licitador. La garantía debe ser a primera demanda y puede adoptar alguna de estas formas:
• Aval bancario o de aseguradora.
• Carta de crédito irrevocable.
• Cheque certificado.
Si se presenta un consorcio, la garantía se emite a su nombre o al de todos sus futuros miembros.
Garantía de cumplimiento
La segunda es la garantía de cumplimiento, que se aporta tras la adjudicación y suele oscilar entre el 5% y el 10% del importe del contrato:
• El Banco Mundial puede elevarla hasta el 20% ante ofertas anormalmente bajas.
• En los contratos europeos sujetos a la PRAG, suele situarse en el 10% y debe aportarse en los 30 días siguientes a la recepción del contrato firmado.
Si esta garantía no se presenta, el contrato se anula y puede adjudicarse al siguiente licitador clasificado. En las licitaciones europeas, la garantía de licitación suele fijarse como un importe cerrado por lote y se devuelve a los no adjudicatarios al concluir el procedimiento. Si hay un anticipo, se añade una garantía de pago anticipado que lo cubre.
Por qué los proyectos multilaterales reducen el riesgo de cobro
Los contratos multilaterales ofrecen mayor seguridad de cobro. Cuando se convoca la licitación, los fondos ya están comprometidos mediante un acuerdo de préstamo o donación, y el organismo financiador supervisa su destino. Los mecanismos de desembolso refuerzan esa seguridad de distintas maneras:
• Pago directo: a petición del prestatario, el Banco Mundial puede pagar directamente al proveedor.
• Compromiso especial: el Banco Mundial asume un compromiso de pago frente al banco que haya emitido una carta de crédito.
El BID también contempla el pago directo al contratista y, de forma excepcional, a un banco comercial mediante una garantía irrevocable de reembolso. Así, el cobro no depende únicamente de la liquidez del ministerio responsable.
Acreedor preferente
A ello se suma la condición de acreedor preferente. Los Estados que dejan de pagar a otros acreedores rara vez incumplen sus obligaciones con los bancos multilaterales. Además, un gobierno que desea seguir recibiendo financiación tiene incentivos para cuidar la ejecución de sus proyectos. La supervisión del organismo, que incluye la revisión previa de adjudicaciones y mecanismos de reclamación, reduce asimismo el margen para la arbitrariedad.
El riesgo, por tanto, disminuye, pero no desaparece. Todo pago requiere que el prestatario lo solicite y que el gasto sea elegible.
Además, si el país incurre en mora con el organismo, los desembolsos pueden suspenderse. Por ello, antes de firmar conviene revisar las cláusulas de pago, la divisa y la parte financiada con fondos nacionales.
Para las empresas que empiezan, el propio BID recomienda adquirir experiencia mediante contratos pequeños o en colaboración con socios experimentados, así como estudiar adjudicaciones anteriores. Se trata de un mercado exigente y competitivo, pero ofrece la ventaja de contar con reglas públicas y un organismo finaciador.