Mejoran los indicadores en Turquía

A pesar de las mejoras en los indicadores macroeconómicos, el deterioro en los pagos y la liquidez en muchos sectores sigue siendo una preocupación importante en Turquía.
Madrid - 24-feb.-2010

La producción industrial en Turquía sigue presentando cifras negativas, con una contracción del 8,6% en septiembre de 2009. Una vez dicho esto, apreciamos una ligera mejoría en las cifras de uso de capacidad productiva y consumo en el segundo y en el tercer trimestre de 2009. El alto nivel de déficit estructural e inflación de Turquía, ámbitos que tradicionalmente han sido objeto de preocupación, ya no suscitan tanta inquietud como resultado de una reducción del consumo y la inversión, y de la devaluación de la lira turca en más de un 20%. Los factores que podrían obstaculizar ahora una rápida recuperación son el desempleo, que se sitúa entre el 15% y el 16%, y la baja confianza de los consumidores. A pesar del bajo ratio de deuda, las finanzas públicas se han deteriorado como resultado de la reducción del impuesto sobre la renta, los subsidios y el gasto público destinado a apoyar la actividad económica.

El sector bancario mantiene su fortaleza, con un ratio de adecuación del capital por encima del 18%, una alta rentabilidad y una cartera de préstamos transparente que no incluye productos hipotecarios. Sin embargo, se produjo un aumento del 28% de los cheques devueltos en los primeros once meses de 2009, indicio del deterioro continuado del ciclo de pago. Sin embargo, considerando los datos con cierta perspectiva, se observa una reducción del número de cheques devueltos, indicador que había registrado un aumento del 43% en los cinco primeros meses de 2009.

Todos los sectores se han visto afectados por la crisis económica, especialmente los relacionados con las ventas minoristas. Los sectores del textil, la electrónica, química y construcción siguen siendo sectores con un riesgo relativamente alto debido a la drástica caída del consumo, la reducción de las oportunidades de crédito y el empeoramiento de las condiciones de liquidez. El sector textil sigue siendo particularmente vulnerable, debido a una combinación de exceso de capacidad, falta de producción de marca, baja capitalización, reducción de la demanda interna y de las exportaciones, competencia de los países de Extremo Oriente y una morosidad de cerca de un 13% en los préstamos bancarios.

Como segundo sector exportador de Turquía y como cliente importante de varios otros sectores, las perspectivas del sector de la automoción no son muy prometedoras: prácticamente todos los principales fabricantes han suspendido de periódicamente la producción durante 2009 y a principios de 2010.

En cuanto al sector de la electrónica, con un bajo nivel de confianza de los consumidores, los fabricantes, distribuidores y, en particular, los minoristas se enfrentan a problemas de liquidez y sufren una reducción de márgenes como resultado de la competencia feroz en un mercado que se está contrayendo. A pesar de las mejoras en los indicadores macroeconómicos, el deterioro en los pagos y la liquidez en muchos sectores sigue siendo una preocupación importante en Turquía.

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