La competencia económica global ya no se produce solo entre Estados. Cada vez son más relevantes como actores las ciudades y sus áreas de influencia; es decir, Barcelona puede rivalizar con Madrid casi en el mismo plano que lo hace con Londres, más allá del marco España vs Reino Unido. Según el Banco Mundial, el crecimiento de estos centros neurálgicos concentrará al menos el 80% del PIB planetario en 2050.
Buena parte de esa economía dependerá de la gestión digital y las infraestructuras logísticas, de transporte y suministro energético, además de la habitabilidad para atraer inversiones y talento. De ahí el interés de los rankings Smart Cities, si bien se trata de una etiqueta genérica y cualquier ciudad puede considerar Smart varios de sus servicios, como la gestión de la movilidad mediante sensores IoT y gemelos digitales, uno de los más comunes. Por lo tanto, los rankings no deben interpretarse como jerarquías precisas, pero sí como orientación de tendencias o pistas para que otras ciudades adapten los proyectos más útiles.
Principales iniciativas de éxito
Según IESE, en tecnologías para el estímulo empresarial destacan programas como London Datastore, una plataforma de datos públicos (más de 1.000 categorías en informes económicos, ambientales, de planificación urbana, transporte, etc.) para facilitar el desarrollo de servicios como un software que califica la eficiencia energética de las viviendas londinenses o un mapeo que optimiza la planificación de infraestructuras.
IESE también valora Nueva York por su entramado de programas con reducción de impuestos y créditos para startups, hubs, incubadoras, aceleradoras y la plataforma NY Open Data, con servicios para el comercio retail o el sector inmobiliario, entre otras muchas.
Además, destaca el modelo de Tokio para formar y atraer talento tecnológico. En él, confluyen múltiples iniciativas como una visa especial y ventanilla única de trámites para startups extranjeras, el entramado de I+D+i (laboratorios, ferias, incubadoras, hacketones, talleres maker…) o plataformas que conectan directamente ideas de negocio con inversores y la demanda laboral con estudiantes de disciplinas STEM.
Las iniciativas económicas también se enfocan en aspectos concretos. Es el caso de Singapur, que facilita herramientas IA e infraestructura cloud a las pymes; Helsinki se especializa en el sector de la construcción eficiente en costes, energía y economía circular; Seúl despliega un modelo policéntrico de microhubs empresariales distribuidos por su mapa; la capital española usa Mercamadrid como laboratorio de movilidad urbana y logística autónoma en un proyecto europeo; y Valencia despliega un radar que cruza datos sobre la densidad empresarial en algunos sectores de patentes, investigaciones y empleo tecnológico, y de financiación para planificar mejor iniciativas e inversiones.
En Rourkela (India), las cooperativas comunitarias han reducido un 75% el desperdicio de alimentos gracias a sistemas de refrigeración de alimentados con energía solar, mientras la coreana Songdo y la noruega Bergen cuentan con sistemas de recogida automática de residuos por tuberías neumáticas, lo que minimiza los desplazamientos de camiones.
En sistemas energéticos renovables, Oslo enlaza la gestión forestal con la generación a gran escala en centrales de biomasa. Amsterdam aprovecha el calor residual de las industrias para usos residenciales y Copenhague va más allá con una red que cubre el 98% de la ciudad e integra mediante IoT y algoritmos predictivos diferentes fuentes de calor urbano: biomasa, solar térmica y plantas industriales.
Las Smart Cities como factor de competitividad
Que una ciudad sea un hábitat propicio para trabajar y vivir cotiza como factor de competitividad. Aquí caben múltiples proyectos de cohesión social, seguridad y transparencia. Singapur ha reducido los delitos mediante cámaras de vigilancia con reconocimiento facial. La plataforma Pay It Forward, en Estambul, conecta a personas con dificultades para pagar servicios básicos y vecinos dispuestos a costearlos, mediante un sistema anónimo que certifica la veracidad de esas situaciones vulnerables para evitar fraudes. Por su parte, Guadalajara (México) combate la corrupción e ineficiencia en los trámites municipales mediante la plataforma Visor Urbano, que gestiona el papeleo de forma automática entre ciudadanos, empresas y administración.
En 2024, Bilbao recibió un premio internacional a uno de los primeros servicios municipales de ciberseguridad en wifis públicas, con alertas para el usuario. De Barcelona se reconoce la plataforma que registra datos actualizados de personas sin hogar para mejorar la atención por ONG’s y servicios sociales. Y en Seongnam, la Silicon Valley surcoreana, un programa IA empareja a jóvenes con poco tiempo para formar familias debido a la enorme presión de su vida estudiantil y laboral. El sistema incluye foros donde compartir reflexiones o contactos amistosos para romper el hielo.