¿Qué nivel de conocimiento económico y financiero existe entre la población española?
La mejor información para responder esta pregunta la proporcionan las Encuestas de Competencias Financieras que, en España, realiza el Banco de España. Los resultados de esta encuesta muestran que una parte significativa de la población adulta española comprende conceptos financieros básicos, especialmente aquellos relacionados con la inflación, los tipos de interés y la diversificación del riesgo. Sin embargo, el nivel de conocimientos no es homogéneo y existen diferencias muy marcadas según edad, nivel educativo, renta y situación laboral.
Los conocimientos financieros son, en promedio, mayores entre las personas con estudios superiores, mayores ingresos y experiencia en la utilización de productos financieros. Sin embargo, también se encuentran carencias relevantes en aspectos más complejos de la economía y las finanzas personales. Muchos individuos tienen dificultades para responder correctamente a preguntas que requieren una comprensión más sofisticada de los mecanismos financieros o para evaluar adecuadamente determinadas decisiones de ahorro e inversión.
En el contexto internacional, España aparece ligeramente por encima de la media de los países de la OCDE, pero por detrás de Países Bajos, Alemania, Dinamarca, Noruega o Suecia; y los conocimientos económicos y financieros de la población española no siempre se reflejan en hábitos financieros ni comportamientos económicos óptimos.
En estos momentos, ¿cuáles son las mejores herramientas para distinguir la información de la propaganda y los bulos?
Por lo que respecta a temas económicos y como ha ocurrido siempre, son los informes de los organismos económicos independientes nacionales e internacionales de interés público los principales instrumentos para señalizar análisis rigurosos y sólidamente basados en conocimientos teóricos y empíricos. La discusión entre académicos también resulta muy útil para destacar las cuestiones verdaderamente relevantes y las mejores maneras de afrontarlas. No obstante, esta discusión ha crecido mucho en cantidad, en ocasiones también en calidad, y frecuentemente académicos reputados ofrecen opiniones fuera de su campo y otros no tan reputados obtienen una visibilidad y repercusión no merecidas. En estos casos, conviene desconfiar y seguir informándose.
¿Cómo está evolucionando la capacidad de financiación de la economía española en 2026?
Sigue siendo elevada, aunque menor que en 2024 y 2025, cuando alcanzó máximos. Según los avances mensuales de la balanza de pagos del Banco de España, la capacidad de financiación acumulada en doce meses pasó del 3,9% del PIB en enero de 2026 al 3,3% del PIB en junio de 2026, equivalente a unos 57.600 millones de euros. Por tanto, la economía española continúa generando más ahorro agregado que inversión interna.
Aunque en 2026 el excedente externo se reduce, la posición deudora neta frente al exterior sigue disminuyendo. El superávit externo se debe fundamentalmente a los ingresos gracias al turismo y a los fondos europeos. Por otra parte, la subida de los precios de productos energéticos y la debilidad relativa del saldo de bienes y servicios no turísticos están reduciendo gradualmente ese excedente.
¿Qué retos afronta el mercado laboral en el segundo semestre del año?
Empiezan a registrarse signos de desaceleración del empleo, aunque es pronto para medir su magnitud y porque el proceso de regularización de inmigrantes “ha contaminado” la serie de afiliaciones. En cuanto a la calidad del empleo, la estabilidad en el empleo ha mejorado tras la reforma laboral de 2021 pero seguimos sin una evaluación rigurosa y comprensiva de todos los efectos de esa reforma. Así, no podemos descartar que los retos históricos en el funcionamiento del mercado de trabajo español, tales como excesiva inestabilidad laboral para un grupo amplio de trabajadores y desigualdad salarial y de otras condiciones de empleo, hayan sido superados.
¿Qué requisitos son necesarios para aumentar la productividad de las empresas españolas?
La productividad depende de la calidad de los factores de producción -capital y trabajo-, de la complementariedad entre ellos y de la eficiencia en su asignación a la producción de bienes y servicios con valor económico. Son, por tanto, muchos los factores que determinan la productividad. La capacitación profesional de los trabajadores, la calidad de la gestión empresarial, el peso de activos tecnológicos e intangibles en los bienes de capital, la calidad de las instituciones políticas y económicas que regulan y condicionan comportamientos económicos y sociales son, por ejemplo, algunos de los factores que subyacen al comportamiento de la productividad.
En España podemos observar deficiencias en todos ellos. Se necesita una estrategia global y comprensiva para el crecimiento de la productividad, especialmente en un entorno demográfico e internacional desfavorables en el que, sin crecimiento de la productividad, tendremos un estancamiento económico duradero.
¿Qué impacto está teniendo ya la inteligencia artificial en el mercado de trabajo europeo?
Es pronto para concluir sobre sus efectos en el empleo, en la productividad y en la desigualdad entre trabajadores y empresas. En primer lugar, los datos sobre uso de IA en las empresas españolas indican todavía una escasa presencia de esta tecnología y de las reorganizaciones del trabajo que puede acarrear.
En segundo lugar, las innovaciones tecnológicas tardan en difundirse y en manifestar todos sus efectos, de manera que en el corto plazo se observan efectos distintos a los de largo plazo, lo que los economistas llaman “la curva J”.
En tercer lugar, los efectos serán distintos en distintos segmentos del mercado de trabajo, siendo complementarios y aumentando la productividad de algunos trabajadores y destruyendo el empleo de otros. Por ahora, se observan efectos heterogéneos según las ocupaciones y la principal preocupación es el efecto negativo que pueda tener en la inserción y la carrera laboral de los jóvenes, incluso los de alto nivel educativo.
¿Qué papel cree que juega el seguro de crédito en este momento de incertidumbre y perturbación del riesgo de crédito?
Cuanto mayores son los riesgos y la incertidumbre, mayor es el valor del seguro de crédito. La cuestión interesante es si, dadas las naturalezas de los riesgos geopolíticos, demográficos y tecnológicos que tendremos que afrontar en los próximos años, la segunda derivada del valor de seguro de crédito es positiva. Mi conjetura es que lo es.