¿Qué evolución tendrá, en general, la economía internacional en 2026 y cómo le afectará el conflicto de Irán?
El ejercicio de 2026 será un mal año, especialmente para los países emergentes asiáticos que tienen una gran dependencia del petróleo de Oriente Medio. La escasez de combustible, si se prolonga durante bastante tiempo el cierre del estrecho de Ormuz, puede originar en ellos una gran recesión, además de una elevada inflación.
En los países desarrollados, si la guerra dura más de seis meses, regresará la estanflación.
No obstante, su carácter será menos grave que durante las dos anteriores crisis del petróleo. Las Bolsas mundiales sufrirán una abrupta caída y el tipo de interés del bono a 10 en Estados Unidos excederá del 5%.
En el anterior entorno económico, España irá mejor que la mayor parte de países avanzados y es probable que crezca alrededor del 2%. Así lo hará, si existe un “boom” de turismo generado por el desvío de turistas de Turquía, Chipre, Dubái y Doha a nuestro país, llegan numerosos inmigrantes y se ejecutan una sustancial parte de los fondos Next Generation pendientes.
¿Cuál fue la noticia económica más importante de 2025?
El retorno a la presidencia de Estados Unidos de Donald Trump. Un mandatario que ha generado un nuevo ciclo económico caracterizado por la incertidumbre, una etapa que previsiblemente durará hasta el final de su mandado. En 2025, Trump se ha comportado como un niño al que le han regalado un nuevo juguete: los aranceles de quita y pon.
La incertidumbre generada complica notablemente el trabajo de los directivos de las empresas y los gobiernos de numerosos países. Por eso, durante el primer semestre de 2025, numerosas compañías hicieron una pausa en sus inversiones y los principales políticos del mundo quedaron desconcertados.
Los aranceles de quita y pon han dado la estocada final a la globalización comercial y tirado a la papelera las políticas económicas establecidas en el Consenso de Washington (1989). Con Trump, las reglas desaparecen, pues triunfa la ley del más fuerte. Cuando él ya no sea presidente de Estados Unidos existirán nuevas normas. No obstante, en la actualidad, es una incógnita cuáles serán.
¿Se dan las circunstancias para que se repita este año la fuerte subida de las bolsas?
El 5 de diciembre de 1996, Greenspan calificó de exuberancia irracional el precio alcanzado por las acciones. Acertó con su predicción, pero no lo hizo con el momento, pues la burbuja de internet estalló en abril del 2000, casi tres años y medio después. Desde mi perspectiva, en la actualidad hay una burbuja de la inteligencia artificial, tal y como la hubo cuando las empresas empezaron a invertir masivamente en los ferrocarriles, la electricidad y los automóviles.
A pesar de ello, me gustaría poseer una varita mágica para conocer con exactitud cuando explotará la burbuja de la IA. Indudablemente, no la tengo. Puede estallar en cualquier momento, ya sea por unos decepcionantes beneficios del sector, un elevado incremento de los tipos de interés a largo plazo en Estados Unidos u otro motivo. No obstante, también por las decisiones adoptadas por un dinamitero muy cualificado: Donald Trump.
Hay argumentos tanto para que estalle pronto como para que lo haga después de un sustancial período de tiempo. Entre los primeros, destaca el aumento de la proporción de la riqueza de las familias de Estados Unidos invertido en acciones. Entre los segundos argumentos, la elevada liquidez existente en la economía mundial derivada de la realización durante muchos años de políticas monetarias expansivas por parte de Estados Unidos, la zona euro, China y Japón.
¿Qué consecuencias económicas globales se derivarán de la intervención de Estados Unidos en Venezuela y del control del petróleo de este país?
En términos económicos, su relevancia estará entre escasa y nula. Trump no ha dicho la verdad cuando ha indicado que ha intervenido en Venezuela por dinero. En 2026, si Estados Unidos se quedara con todo el petróleo del país caribeño, algo sumamente improbable, su PIB aumentaría solo un 0,2%.
Trump no es un magnate del petróleo, sino del mercado inmobiliario. Le encanta construir resorts turísticos. Por eso, creo que tiene mucho más interés en Cuba que en Venezuela. Si la antigua colonia española no puede acceder al petróleo que le regalaban el país caribeño y México, una revuelta popular generada por el hambre y la falta de electricidad es posible que acabe con el régimen comunista. Si así fuera, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, convertiría en realidad uno de principales sueños.
¿Qué se juega el comercio internacional en el control de Groenlandia y de sus
recursos naturales?
Trump pudo obtener fácilmente casi todo lo que deseaba de Groenlandia, excepto la soberanía territorial. Ha sido muy poco hábil al decir que, sí o sí, había de formar parte de su país. Desde la perspectiva militar, el deshielo del Océano Ártico convierte a Estados Unidos en un país más vulnerable. Desde la óptica económica, supone una nueva ruta comercial entre América, Europa y Asia.
El control de ambos temas lo habría podido obtener a través de una rápida negociación, pues los dirigentes europeos estaban dispuestos a complacerle, siempre y cuando siguiera suministrando armas, sufragadas por la Unión Europea, a Ucrania. La desconfianza generada por su escasa habilidad va a hacer que su control de la isla sea menor del que deseaba. Las torpezas tienen consecuencias.
¿Cómo se está comportando la economía española en el primer trimestre de 2026?
La economía española es un barco sin timonel al que le ayuda mucho un viento muy fuerte a favor. No hay gobierno, ni lo habrá en lo que resta de legislatura, porque no tiene el sustento de una mayoría parlamentaria. No obstante, la suerte seguirá viniendo a vernos todos los días. Por eso, en el primer trimestre de 2026 seguiremos creciendo a un ritmo interanual superior al 2,5% y casi doblaremos el aumento del PIB de la eurozona.
Una sustancial parte de la suerte es la llegada de un gran flujo migratorio. Los inmigrantes tienen más empleabilidad que los españoles y vienen a cubrir puestos de trabajo que están vacantes. Un ejemplo: es muy difícil encontrar un encofrador entre los nativos, aunque muchas empresas ya les pagan 5.000 euros mensuales. Para una sustancial parte de nuestros jóvenes, el tiempo libre (dejar de trabajar el viernes por la tarde y no hacerlo durante los fines de semana), el teletrabajo y el ambiente laboral son más importantes que la cuantía de su salario.
¿Qué cambios pueden producirse en el mercado inmobiliario de nuestro país durante este año?
Desde la llegada de la democracia, no ha existido ningún gobierno que haya hecho tanto para llevar hasta el cielo el precio de las viviendas. Ha convertido el alquiler en carísimo y escaso, a través de sus ataques a los propietarios y de impedir el desahucio de los inquilinos vulnerables, y en todas las capitales de provincia ha generado un importe del arrendamiento superior al de la cuota hipotecaria para un idéntico piso.
El resultado ha sido un desplazamiento histórico de la población desde el alquiler a la compra y la generación de un elevado exceso de demanda en el mercado de transacciones. Según mis previsiones, en 2026 las ventas de vivienda aumentarán un 7,5% y el precio un 8%. Por ahora, no hay ni rastro de burbuja inmobiliaria.
¿Qué papel cree que juega el seguro de crédito en este momento de incertidumbre y perturbación del riesgo de crédito?
Constituye una magnífica medicina. No obstante, probablemente será más cara de lo que era, pues si hay más riesgo, mayor es la probabilidad de siniestro y más elevada debe ser la cobertura de la aseguradora. En una coyuntura como la actual, a casi todos los exportadores les recomendarían que la usaran mucho más de lo que antes lo hacían.